sábado, 1 de noviembre de 2008

Por Los Santos, recuerdo a la Campanera



En vísperas de Todos los Santos la señora Antonia López Rodríguez, más conocida por la campanera (derivado el sobrenombre de su actividad por tocar las campanas de la iglesia de Santa María de Guareña), desde bien temprano preparaba las migas para los monaguillos (6 de la mañana). Gran jolgorio y alegría entre ellos, además de satisfacción, cuando al subir a la torre se encontraban a la campanera con la lumbre hecha y dando vueltas a las migas en un gran caldero. Allí mismo, rodeados por las campanas gordas de Santa María, testigos de aquellas mañanas frías de invierno, los monaguillos disfrutaban de unas suculentas migas y se ponían hasta los ojos, según cuenta Isabel, hija de la campanera. Era el pistoletazo de salida para que en las casas de Guareña comenzaran a comerse migas ya para todo el invierno.
Bautizos, comuniones, bodas, entierros, misas..., siempre estaba al quite la campanera. Subía a la torre las veces que hiciera falta, hasta 5 veces al día sube que te baja. Obtenía ingresos de la voluntad de los fieles y del cura. Mujer de gran naturaleza física, alta, fuerte... Desde los 15 años hasta los 90, aproximadamente, subiendo y bajando los peldaños duros de la escalera de la torre. En los últimos años sus piernas ya no respondían con la fuerza de otros tiempos y tuvieron que ponerle una soga desde el badajo de las campanas hasta su ventana de casa, con tal de seguir tocando. En otros tiempos se atrevió sola voltear las campanas de la torre. Murió con 99 años.
La campanera bien merece el recuerdo de sus paisanos de Guareña por los muchos años de servicio avisando de los acontecimientos religiosos en Santa María. Gracias campanera por tu sacrificio y tus años de citarnos a misa y doblar las campanas en agonía por tantos vecinos que se fueron. Gracias Antonia y quede el recuerdo de esta asociación cultural hacia tí en la globosfera de la informática.

viernes, 31 de octubre de 2008

Este año nos volverá a tocar...


Sí. Seguro que este año nos volverá a tocar. Pero queremos el gordo en el 38727. Ya se ha puesto a la venta la lotería de Navidad de la asociación cultural "Luis Chamizo" en muchos lugares de Guareña. También en Madrid. Las participaciones se han ilustrado con una fotografía antigua de los segadores de principio de los años 30.
La historia de esta Lotería nos remonta al Rey Carlos III y a la ciudad de Cádiz que vivió su primer sorteo celebrado el 18 de diciembre de 1812. El primer Gordo fue para el número 03604, siendo el precio del billete 40 reales y premio de 8.000 pesos fuertes.
Pero 196 años después, posiblemente, el GORDO caiga en el número 38727. ¡Este es el nuestro! Buena suerte.

martes, 28 de octubre de 2008

Ducasse, otra voz del regionalismo



Quiso el tiempo que los descendientes del poeta Ducasse pisaran el corazón de Guareña, la plaza de España (entonces Plaza de la Constitución), lugar donde nació, visitaron la biblioteca municipal "Eugenio Frutos" y se interesaron por qué se tiene de Ángel Braulio Casto Ducasse Gómez.
Luis Ducasse, uno de los sobrinos, manifestó en su visita que facilitará mayor documentación de la obra de su tío para estudio y conocimiento de los interesados. Y nuestra asociación está interesada en ello.
Creemos que Guareña mantiene una deuda con Ducasse, consistente en una mayor atención y valoración de su obra. Pero también Guareña necesita material para su estudio que poco se ha encontrado del poeta, o escaso esfuerzo ha habido en encontrarlo, que lo debe haber, creemos. De momento su Centenario se escapó hace dos años (1 de julio de 1906, a las siete de la tarde nació), pasó de largo y en silencio, y nada hicimos por recordarle. Todavía hay tiempo para el recuerdo de otro de nuestros poetas, autor del Romance al Cristo de las Aguas, Titirimundi Sentimental, y otros poemas sueltos que conservamos en nuestra sede chamiciana de San Ginés. Firmamos que haremos un justo y merecido homenaje por su obra poética.

Composición poética colectiva



En la última Feria del Libro en Guareña, la asociación cultural Luis Chamizo ofreció desde su caseta, la idea de una composición poética colectiva. Se trataba de componer un poema a base de versos sueltos, uno por cada persona. La temática fue libre. Participaron 16 personas, entre niños, jóvenes y adultos. Adelantamos el poema que será impreso en la próxima revista cultural "El carro" que saldrá a final de año.

Composición poética colectiva.
Todo lo que llevo puesto es mío, pero al final nada me pertenece.
Ni las rosas que cultivé son mías, tampoco las quiero.
El viento acabará llevándose todo, incluso el tiempo.
El tiempo se marchará con las rosas,
o las rosas con el tiempo, pero el tiempo no servirá de nada si las rosas no se las lleva el viento.
Pero sólo puedes saber que sólo se que no se nada.
Apaga y vámonos.
Ni una mina podrá pagar nuestro amor.
Este amor que floreció junto con esas rosas nombradas en otros versos.
Porque como las rosas marchitas somos hojas perdidas del árbol caduco de la vida.
La vida es un árbol pero sin rosas.
Las rosas son el signo de nuestro amor.
Bruñó los recios nubarrones pardos, la luz del sol que se agachó en un cerro y las altas...
Y las altas estrellas sonrieron al ver la luz del sol, era un día espléndido en el que todo el mundo...
se escondía detrás de las flores y sonreía cuando salía el sol.
Pon amor y encontrarás amor.